Las personas que trabajamos en empresas de servicios, cotidianamente nos enfrentamos al tipo de cliente que he denominado “No escucho, no leo”.
En varias ocasiones he enviado correos de todo tipo a los clientes, respondiendo a sus dudas, preguntas o bien informándoles de algo relevante para ellos.
Pero no faltan los que leen el correo y te contestan: “Por favor envíame la información x o y…”
Precisamente la información que te piden es la que se encuentra en el correo, sí se hubiera tomado la mínima molestia de leerlo no te estaría haciendo perder el tiempo, ni él estaría quedando como un imbécil que no pasó el examen de lectura y comprensión.
#UT&/&/(·$&)$!! Hijo de tu …. (con ganas de tenerlos en frente para darles una cachetada).
¿Que quieres que te lo escriba todo con mayúsculas, en negrita y con rojo?
Así que por favor sí lees un correo, asegúrate de leerlo bien, antes de pedir o preguntar algo que ya te están diciendo.
Lo mismo ocurre en la atención vía telefónica, aunque es más desgastante, porque ya no sabes sí realmente estás hablando español o un extraño dialecto derivado del Japonés.
Clientes, por favor lean y escuchen, es por bien de los que les brindan los servicios y de ustedes para obtener una mejor atención, si bien siempre dicen que hay que tener una buena atención al cliente, el cliente también debería tener una buena atención para con su proveedor.







